FE Y RAZON


EL mes pasado decía que en este número trataría hoy sobre cómo reflexionar para fortalecer nuestra fe, que buena falta nos hace. Perdonadme que lo deje para el próximo mes, y que hoy lo dedique a comentar unas frases de Benedicto XVI extraídas de su discurso  en la Universidad de Ratisbona el 12-IX-2006.
Punto primero: Dice aquí el Papa que Quién quiera llevar a otra persona a la fe necesita la capacidad de hablar  y de  razonar correctamente.Muchos quieren transmitir la fe sólo con el ejemplo de hacer el bien, argumentado que Cristo dijo:“en esto conocerán que sois mis discípulos”. Cristo nos  transmitió sus enseñanzas  con la palabra y con el ejemplo, y ese creo yo que es  el camino que tenemos que seguir nosotros si queremos transmitir la fe. Hoy el  simple ejemplo de ayudar al prójimo es interpretado por muchos  como un acto cívico de buena educación, que nada tiene que ver  con la transmisión de la fe. No olvidemos que igualdad, fraternidad y solidaridad es el grito de muchos movimientos antirreligiosos. También los no creyentes hacen buenas obras, y dicen, y con razón, que para ser buenos no hace falta pertenecer a ninguna religión. El  primer mandamiento no es amar al prójimo, es amar a Dios. Se puede ser bueno con el prójimo y no creer en Dios. Se puede ser buena persona y no tener fe, y sin fe es imposible transmitirla, aunque se hagan muchas obras de caridad. Si lo que hoy falta en la sociedad actual es la fe, no podemos contentarnos con ser buenas personas, porque con eso solo ni la transmitimos ni la mantenemos. Como dice el Papa, tenemos que ser capaces de razonar nuestra fe correctamente y usar la palabra para transmitirla. O somos capaces de dar mejores argumentos para creer que los que dan los ateos para no creer, o poco podemos esperar de cualquier cambio que hagamos. Es verdad que con solo nuestros argumentos no vamos a convencer a nadie si Dios no da la fe, pero deber nuestro es utilizar  los medios humanos que tenemos  para transmitirla.
Segundo punto. Interesante la observación que aquí hace el Papa: Dice: Al excluir el problema de Dios de nuestra razón, se crea una situación  peligrosa para la Humani­dad… porque cuando  la fe se reduce hasta el punto de que ya no interesa a la razón  deja de prestársele  interés. Por esto –por que  la religión ha dejado  de interesar a la razón- Occidente está amenazado de la  aversión a los interrogantes fundamentales de su razón, y así sólo puede sufrir una gran pérdida. Sólo desde la razón  seremos capaces de entablar un auténtico diálogo entre las culturas y las religiones.
Quiere decir con esto que cuando excluimos el uso de la razón para defender la fe, estamos excluyendo la fe del plano cultural, y por ende de los centros de enseñanza y del plano social, relegándola a simple creencia individual. Esto es lo que está ocurriendo hoy en Europa. Las ideologías de izquierdas están consiguiendo que no se hable de Dios en los centros culturales, con el argumento  de que son creencias individuales  que no tienen cabida en la formación cultural  del hombre de hoy. Ante este hecho yo me pregunto ¿no sería bueno  que la Iglesia y los movimientos de apostolado seglar nos preocupásemos  más de dar una formación más centrada en la defensa de los fundamentos de nuestras creencias para poder defenderlas ante los continuos ataques que lanzan nuestros enemigos contra la existencia de Dios, la credibilidad de Escrituras y la propia Iglesia?¿De qué nos vale afirmar que Dios es amor, o que Cristo es el Hijo de Dios, o  que hay otra vida después de esta  si cuando nuestros enemigos dan argumentos que parecen razonables para negar que todo eso sea verdad nosotros no sabemos dar otros más razonables para contrarrestarlos? Da pena ver que  ellos conocen mejor nuestras creencias para atacarlas que nosotros para defenderlas.   Jesús Hernández Criado

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