TEMA 4.-  EL MILAGRO EUCARÍSTICO DE BUENOS AIRES
(Resumen de lo contado por el investigador Dr. Ricardo Castañón Gómez)
Resumido por Jesús Hdez. Criado

Nota previa. En nuestro número anterior decíamos que continuaríamos con la transmisión de la fe. Así lo haremos en los temas finales. Ahora nos ha parecido  que lo importante de la fe es estar convencidos de que hay hechos  suficientes para creer que Dios existe, que Cristo es realmente Dios y  hombre, y que la Iglesia es necesaria para que conozcamos y difundamos las enseñanzas de Jesucristo. Por esto empezaremos con el Milagro Eucarístico de Buenos Aires, que está avalado por un grupo de científicos de renombre universal, y continuaremos luego con la intervención otros científicos y no científicos testigos presenciales de hechos extraordinarios  de diferentes tipos, y terminaremos con la transmisión de la fe.
                        EL MILAGRO EUCARÍSTICO DE BUENOS AIRES
Por su extensión no podemos poner aquí todo el relato del Doctor Castañon sobre éste milagro, pero creemos haber recogido lo más importante para darnos idea cabal de la importancia de este hecho, y de la escrupulosidad con que se han llevado a cabo estas investigaciones. En los temas anteriores hemos visto  que algunos científicos niegan que existan los milagros, otros están convencidos de que existen.  Milagros o no, lo cierto es que suceden hechos extraordinarios para los cuales los científicos no tienen explicación alguna. Ante esta realidad  que nadie puede negar su existencia, unos científicos se limitan a dejarlos aparcados en espera de que alguien llegue a encontrar alguna explicación científica  y otros los atribuyen al poder divino. Cuando Castañón   empezó este tipo de investigaciones tampoco creía en los milagros, pero después de sus investigaciones  terminó convencido de que solo podían ser cosa de un  poder divino superior a todo hombre. Todo milagro es un asombro para quien lo contempla, pero hay más que asombro en quienes los viven, porque los milagros vienen acompañados siempre de la gracia de Dios que cambia las vidas de quienes tienen esas vivencias y por eso, entre otras cosas, son atribuidos  al poder divino por quienes viven estas experiencias.

       CASTAÑON ENCUENTRA LA CONVERSIÓN  INVESTIGANDO LOS MILAGROS

Empezaremos diciendo que el Dr. Castañón no era un ateo militante si no ateo practicante como tantos otros que se limitan  a vivir como si Dios no existiera. Ni creía ni dejaba de creer, simplemente vivía al margen de toda creencia religiosa. Este investigador es Doctor en Psicología Clínica, realizó estudios universitarios en Alemania, Francia, EE.UU, e Italia. Está especializado en Medicina psicosomática, Neuropsicofísiología cognitiva, psicólogo clínico con conocimiento especializado en la relación entre el cerebro y el comportamiento humano. Fue discípulo de Rita Levi Montalcini premio nobel de medicina.
Siendo ya Cardenal Jorge Mario Bergoglio, el actual Papa Francisco, le pidió a Castañón que investigara dos hostias que sangraban. Él –Castañón- nos dice que era ateo y quedó asombrado al ver los resultados de estos análisis de las hostias consagradas y comprobar que aquella sangre tenía componentes humanos. Un equipo de investigadores y un servidor -dice Castañón- hemos demostrado que el líquido rojizo de imágenes analizadas es sangre humana. Le pregunté a un experto dogmático en USA, por qué sangran las  estatuas, él me dijo: lea Lucas 19 versículo 38. Consulté el texto y narra el momento en el cual Cristo entra triunfante a Jerusalén. Todos lo reciben con gran fiesta, pero se acercan los sacerdotes fariseos y le dicen “maestro haz que tus discípulos se callen”, él les responde “si mis discípulos se callaran las piedras gritarán”.
Historia de este milagro de las hostias consagradas. Se trata de las formas consagradas que se transforman en sangre. Este milagro que se narra aquí ocurrió en la Parroquia Santa María, de la ciudad de Buenos Aires. Castañón lo describe así:
“El 15 de agosto del año 1996 una persona comulga en la parroquia de Santa María en Buenos Aires y la hostia se le cae de la mano al comulgar y, como considera que esta hostia está sucia, no la quiere levantar. Entonces otra persona más piadosa la pone a un lado y le avisa al párroco, el P. Alejandro Pese, de lo ocurrido.
El sacerdote coloca la hostia en un depósito de agua y la pone en el tabernáculo porque es norma que, si una hostia consagrada tiene algún incidente, debe ponérsela en agua para que se disuelva y luego echar el agua en una planta viva.
Cuando, a los once días, el sacerdote la va a buscar, contempla con curiosidad lo que ha pasado: la hostia tiene unas manchas rojizas que en los siguientes días se extienden por toda la hostia. Los sacerdotes de esta parroquia acuden al arzobispo de Buenos Aires para contarle lo sucedido y éste pide esperar tiempos mejores, ya que es un tema muy delicado.
En el año 1999, siendo todavía arzobispo  Jorge Bergoglio y enterado de que yo hago este tipo de investigaciones de manera gratuita, me escribe una carta invitándome a que me ocupe de esta investigación. Viajé el 6 de octubre a Buenos Aires y entrevisté a cinco sacerdotes testigos de todo lo ocurrido. Ya en ese año habían sido dos las hostias que habían sangrado, por lo que tomo las muestras de ambas. Durante la extracción de muestras se encuentra presente el notario del arzobispado, que certifica legalmente esta acción solicitada por autoridades de la Iglesia en Argentina. Debo aclarar que cuando me invitaron, el arzobispado de Buenos Aires se comunicó con la Santa Sede -propiamente con Mons. Gianfranco Girotti, que era el secretario privado del Cardenal Ratzinger en la oficina de la Congregación para la Doctrina y la Fe-, y fue Mons. Girotti quien les dio referencias de mi persona para llevar adelante esta investigación.
El 21 de octubre de 1999 viajo al Forence Analitycal de San Francisco, un laboratorio de genética que puede hacer el análisis de las muestras que he tomado.
El 28 de enero del 2000 encuentran ADN humano en las muestras: se trata de sangre humana que tiene un código genético humano. En marzo del 2000 me comunican que desean que participe de este análisis el Dr. Robert Lawrence médico forense histopatólogo experto en tejidos. A mí me dio temor la participación del Dr. Lawrence por el costo que podría implicar, y me comentaron que deseaban su participación porque en la muestra encontraron unas sustancias que parecían tejidos humanos. Entonces el Dr. Lawrence estudia la muestra y encuentra piel humana y glóbulos blancos.
En diciembre del 2000 el Dr. Lawrence me comenta que puede obtener más muestras de ADN, pero como me dicen que se trata de piel humana; viajo a Italia porque deseo hablar con el Dr. Oduardo Ardonidoli, que ha estudiado la hostia de Lanciano (una hostia que sangró en el siglo VIII). El Dr. Ardonidoli estudió a petición de la Conferencia Episcopal Italiana esta hostia. Yo consulté mis muestras ante Ardonidoli y él me dijo: “probablemente esto es tejido de corazón, no es epidermis, o sea no es piel humana.
Como yo no puedo trabajar con probabilidades mandamos la muestra al profesor John Walker de la Universidad de Sydney en Australia y me informó que las muestras enviadas son células musculares y también encuentra glóbulos blancos intactos. Las investigaciones muestran que estos tejidos están inflamados, por lo tanto esta persona ha tenido un sufrimiento. En 2003 este mismo profesor me dice que estas muestras “pueden corresponder” a tejido de corazón inflamado.
Para salir de dudas nos vamos a ver al mayor experto en patologías del corazón: el Profesor Federico Stigibe de la Columbia University en Nueva Cork.
Su informe es enviado el 26 de marzo del 2005, a cinco años y medio desde el inicio de la investigación. “Se trata de tejido de corazón. Tiene cambios degenerativos del miocardio y estos se deben a que las células están inflamadas y se trata del ventrículo izquierdo del corazón”
Las muestras que poseo son de músculo del corazón; quiero decir que el resultado de esta muestra es carne y sangre, el músculo es del miocardio, el centro que hace latir el corazón del ventrículo izquierdo donde está la sangre purificada y limpia.
El Dr. Stigbe me dice que el paciente de donde provienen estas muestras ha sufrido mucho -debo aclarar nuevamente que él no sabe que estas muestras vienen de una hostia-, y este paciente ha sufrido mucho porque le han golpeado a la altura del pecho y le han provocado un infarto.
Es importante hacer notar que he mencionado la existencia de glóbulos blancos. Si uno extrae la sangre de una persona, a los 15 minutos los glóbulos blancos se desintegran,  entonces ¿cómo es posible que hasta el 2005 tengamos glóbulos blancos en la muestra que ha sido extraído en 1996? Es por esta razón que la conclusión es que el corazón tenía activa dinámica viva en el instante en que se tomaron las muestras. El resultado final de esta investigación se la entregué al Cardenal Bergoglio el día viernes 17 de marzo del 2006 y es cuando me autoriza a que yo difunda esta investigación. La hostia que ha sido estudiada es venerada todos los días jueves en la parroquia ”Santa María” en Buenos Aires, Av. La Plata 286. Ciudad de Buenos Aires.
El doctor Ricardo Castañón Gómez dispuso que los informes de laboratorio del milagro Buenos Aires se compararan con los informes del milagro de Lanciano, sin revelar el origen de las muestras. (Este milagro de transformarse el pan en carne y el vino en sangre ocurrió dos siglos antes que el de Buenos Aires y sucedió en el momento de la consagración). Una vez más los expertos que hicieron la comparación concluyeron que los dos informes de laboratorio deben haberse originado a partir de muestras obtenidas de la misma persona. Se informó además de que ambas muestras revelaron el tipo de sangre “AB” positivo. También dijeron que los ADN de las dos muestras eran idénticos. Por lo tanto, la muestra de Buenos Aires y la muestra Lanciano deben haber sido tomadas de la misma persona. Si se compara el Milagro de Lanciano con el Milagro Eucarístico de Buenos Aires se comprueba que las dos muestras corresponden a la misma persona, que nació y vivió en medio oriente,– que la carne es actualmente un tejido que está vivo a pesar de los años.
 COMPARACIÓN CON LA SÁBANA SANTA Y EL SANTO SUDARIO. Pero aún hay un hecho muy interesante: Cuando los resultados científicos de las muestras de sangre tomadas de Lanciano y Buenos Aires se compararon con las muestras de sangre tomadas de la Sábana Santa de Turín y el Santo Sudario de Oviedo, han demostrado ser 100% idénticas. Todas ellas tienen un tipo de sangre “AB” positivo, y todas ellas son características de un hombre que nació y vivió en la región del Medio Oriente.
Hasta aquí los hechos avalados por los científicos que han intervenido, no sospechosos de ilusos ni manipuladores, ni clericales. Tu puedes creerlos o no. Y porque somos libres para elegir nuestros comportamientos y nuestras creencias Dios puede castigarnos cuando obramos mal y premiarnos cuando hacemos bien. Obrar bien es cumplir lo que Él  ha mandado, (sus mandamientos y las enseñanzas de Cristo) y obrar mal es no querer hacer caso de ellos. Si no estás seguro si hay Dios o no, piénsatelo bien antes de negarlo, porque puedes estar decidiendo tu propia ruina..

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