TEMA 2 PSICOLOGÍA DE LAS MASAS

Estamos en plena efervescencia de las elecciones del 10 de Noviembre, y como de costumbre el día 9 será día de reflexión, y también como de costumbre no lo dedicaremos a reflexionar porque ya habremos tomado nuestras decisiones basadas en la información que nos hayan suministrado los políticos de turno. La primera pregunta que se nos viene a la cabeza es: ¿Es fiable la información que se nos da para ir a votar? Para ayudarnos a entender cómo se fabrica este tejemaneje de las elecciones copio a continuación algunos párrafos del libro titulado Psicología de las masas, del francés Gustave Le Bon, que pueden servirnos para entender mejor este juego de la política y de los políticos.
Empieza este autor definiendo qué son las masas sociales y dice así: Las masas son “Una agrupación humana con los rasgos de pérdida de control racional, mayor sugestionabilidad por contagio emocional e imitación, sentimiento de omnipotencia y anonimato para el individuo”, y matiza: “Las masas son conducidas especialmente trabajando sobre su imaginación”. “Un orador que quiera movilizar una masa deberá hacer uso abusivo de afirmaciones violentas, afirmar categóricamente para dar credibilidad a lo que dice, y recurrir a repeticiones, y nunca intentar demostrar cosa alguna por medio del razonamientos”.
¿Por qué repetir situaciones violentas y puntuales y no acudir a los razonamientos como parece lo lógico? Porque a los gobernantes o aspirantes a gobernar no le interesa que la masa piense, sino que actúe y lo haga en el sentido que a ellos les venga bien. Y aclara Le Bon: “La simpleza y exageración de los sentimientos que producen esas imágenes que los políticos sitúan en la imaginación de las masas tienen por resultado que éstas (las masas) no duden de su certidumbre y la transforma en evidencia incontrovertible”.
Y sigue diciendo más: “todos los grandes estadistas de todos los tiempos y de todos los países han considerado a la imaginación popular como la base de su poder y nunca han intentado gobernar oponiéndose a ella. «Fue convirtiéndome en católico - dijo Napoleón al Consejo de Estado – como terminé la guerra de la Vendée. Volviéndome musulmán conseguí poner un pie en Egipto y si tuviese que gobernar una nación de judíos reconstruiría el templo de Salomón». Expresiones como éstas nos dan idea de la ideología de muchos políticos, que no es otra que la de conseguir su propio interés, no el bienestar de sus votantes por mucho que sea esto lo que prometan.
Seguimos con los párrafos de Le Bon, que, repetimos, es francés y no cabe pensar que lo que dice aquí lo haya dicho pensando en nuestro Presidente, aunque alguno piense que le es de aplicación. Copio textualmente lo que dice el libro: “La razón por la cual el socialismo es tan poderoso hoy es que constituye la última ilusión que todavía sigue siendo vital. Su principal fuerza reside en que es liderado por mentes lo suficientemente ignorantes para no ver (o no querer decir) cómo son las cosas en realidad, y temerariamente prometen la felicidad a la humanidad. Las masas nunca estuvieron sedientas de verdades. Se alejan de la evidencia que no es de su gusto y prefieren deificar el error si el error las seduce”.
Reflexión mía: Después de todo lo dichos a mí me parece que hay dos cosas claras, una es que los políticos manipulan claramente la información que nos dan para crear en nosotros aversión hacia sus contrario y simpatía hacia lo que ellos proponen. El político que obra así no piensa en decir la verdad ni en el bien de la comunidad sino en el suyo propio.
La segunda cuestión que también parece bastante clara es que las masas desconoce la realidad de las cosas y eligen y actúan guiadas por los sentimientos que les provocan las imágenes que los políticos proyectan en sus mentes. Tal vez arregláramos algo, digo yo, si los políticos fueran menos “zorros”, menos astutos, y las masas más cautas y más reflexivas en sus tomas de decisiones.
Lo que se dice en internet de nuestro actual Presidente :
Fermín Bocos.- Las promesas de Sánchez. Publicado 15/01/2019 8:01:20CET MADRID, 15 Ene. (OTR/PRESS) – Dice Bocos:
“Supimos por boca de Tierno Galván que "las promesas electorales están para no cumplirse", pero lo que nadie sospechaba es que al "viejo profesor" le hubiera salido un discípulo aventajado en la persona de Pedro Sánchez. Tan aventajado que acaba de reconocer que tampoco hay que cumplir las promesas que se hacen en los discursos de investidura”.

Mi comentario final: Lo que pasa con las promesas y la palabra de nuestro Presidente, y de otros muchos políticos, ya nos lo sabemos, porque lo estamos viendo todos días, pero ya no nos interesan sus promesas, ahora lo que nos gustaría saber de nuestros políticos es qué piensan hacer si salen elegidos presidentes, y después de tanta promesa y de tanta palabrería lo único que tenemos claro es que lo vemos todo bastante oscuro

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TEMA 2 PSICOLOGÍA DE LAS MASAS Estamos en plena efervescencia de las elecciones del 10 de Noviembre, y como de costumbre el día 9 será día de reflexión, y también como de costumbre no lo dedicaremos a reflexionar porque ya habremos tomado nuestras decisiones basadas en la información que nos hayan suministrado los políticos de turno. La primera pregunta que se nos viene a la cabeza es: ¿Es fiable la información que se nos da para ir a votar? Para ayudarnos a entender cómo se fabrica este tejemaneje de las elecciones copio a continuación algunos párrafos del libro titulado Psicología de las masas, del francés Gustave Le Bon, que pueden servirnos para entender mejor este juego de la política y de los políticos. Empieza este autor definiendo qué son las masas sociales y dice así: Las masas son “Una agrupación humana con los rasgos de pérdida de control racional, mayor sugestionabilidad por contagio emocional e imitación, sentimiento de omnipotencia y anonimato para el individuo”, y matiza: “Las masas son conducidas especialmente trabajando sobre su imaginación”. “Un orador que quiera movilizar una masa deberá hacer uso abusivo de afirmaciones violentas, afirmar categóricamente para dar credibilidad a lo que dice, y recurrir a repeticiones, y nunca intentar demostrar cosa alguna por medio del razonamientos”. ¿Por qué repetir situaciones violentas y puntuales y no acudir a los razonamientos como parece lo lógico? Porque a los gobernantes o aspirantes a gobernar no le interesa que la masa piense, sino que actúe y lo haga en el sentido que a ellos les venga bien. Y aclara Le Bon: “La simpleza y exageración de los sentimientos que producen esas imágenes que los políticos sitúan en la imaginación de las masas tienen por resultado que éstas (las masas) no duden de su certidumbre y la transforma en evidencia incontrovertible”. Y sigue diciendo más: “todos los grandes estadistas de todos los tiempos y de todos los países han considerado a la imaginación popular como la base de su poder y nunca han intentado gobernar oponiéndose a ella. «Fue convirtiéndome en católico - dijo Napoleón al Consejo de Estado – como terminé la guerra de la Vendée. Volviéndome musulmán conseguí poner un pie en Egipto y si tuviese que gobernar una nación de judíos reconstruiría el templo de Salomón». Expresiones como éstas nos dan idea de la ideología de muchos políticos, que no es otra que la de conseguir su propio interés, no el bienestar de sus votantes por mucho que sea esto lo que prometan. Seguimos con los párrafos de Le Bon, que, repetimos, es francés y no cabe pensar que lo que dice aquí lo haya dicho pensando en nuestro Presidente, aunque alguno piense que le es de aplicación. Copio textualmente lo que dice el libro: “La razón por la cual el socialismo es tan poderoso hoy es que constituye la última ilusión que todavía sigue siendo vital. Su principal fuerza reside en que es liderado por mentes lo suficientemente ignorantes para no ver (o no querer decir) cómo son las cosas en realidad, y temerariamente prometen la felicidad a la humanidad. Las masas nunca estuvieron sedientas de verdades. Se alejan de la evidencia que no es de su gusto y prefieren deificar el error si el error las seduce”. Reflexión mía: Después de todo lo dichos a mí me parece que hay dos cosas claras, una es que los políticos manipulan claramente la información que nos dan para crear en nosotros aversión hacia sus contrario y simpatía hacia lo que ellos proponen. El político que obra así no piensa en decir la verdad ni en el bien de la comunidad sino en el suyo propio. La segunda cuestión que también parece bastante clara es que las masas desconoce la realidad de las cosas y eligen y actúan guiadas por los sentimientos que les provocan las imágenes que los políticos proyectan en sus mentes. Tal vez arregláramos algo, digo yo, si los políticos fueran menos “zorros”, menos astutos, y las masas más cautas y más reflexivas en sus tomas de decisiones. Lo que se dice en internet de nuestro actual Presidente : Fermín Bocos.- Las promesas de Sánchez. Publicado 15/01/2019 8:01:20CET MADRID, 15 Ene. (OTR/PRESS) – Dice Bocos: “Supimos por boca de Tierno Galván que "las promesas electorales están para no cumplirse", pero lo que nadie sospechaba es que al "viejo profesor" le hubiera salido un discípulo aventajado en la persona de Pedro Sánchez. Tan aventajado que acaba de reconocer que tampoco hay que cumplir las promesas que se hacen en los discursos de investidura”. Mi comentario final: Lo que pasa con las promesas y la palabra de nuestro Presidente, y de otros muchos políticos, ya nos lo sabemos, porque lo estamos viendo todos días, pero ya no nos interesan sus promesas, ahora lo que nos gustaría saber de nuestros políticos es qué piensan hacer si salen elegidos presidentes, y después de tanta promesa y de tanta palabrería lo único que tenemos claro es que lo vemos todo bastante oscuro Volver pagna principal