DIALOGO  IGLESIA-SOCIEDAD 

Estas de viñetas de Ernesto Rodera, publicadas por EL MUNO  el  11-12-2004, creo yo que reflejan con bastante realidad el diálogo entre la Iglesia y la sociedad actual.  La Iglesia dice al hombre: Sé que lo estás pasando muy mal, pero no te preocupes, yo tengo la receta. Dios te ama. Vean la contestación del hombre actual: ¿Pero cómo puedo creer eso  si Dios es sólo fruto de mi imaginación?

Este es el problema. La Iglesia sigue hablando a la sociedad de hoy como si ésta siguiera  creyendo en el Dios que ella lleva siglos predicando, cuando la realidad es que fuera del pequeño círculo que asiste a las iglesias  a la mayoría de la gente ya no le interesa la religión. Dudan muy seriamente de que pueda existir ese Dios que ella predica, y mientras el hombre no crea firmemente en la existencia de Dios no podrá haber fe verdadera. ¿No tendremos que empezar por saber explicar por qué creemos nosotros que Dios existe?
Dice el Papa en el número 64 de Evangelii Gaudium: “Vivimos en una sociedad de la información que…termina llevándonos a una tremenda superficialidad….”   Esos medios de información que están conformando esta sociedad, son los que con argumentos que parecen lógicos están consiguiendo convencer a los hombres de hoy de que Dios no nos hace falta, no existe. La piedad y las prácticas cristianas sin la plena convicción de que Dios existe no conseguirán mantener la fe en el mundo de hoy. O los creyentes somos capaces de dar mejores razones para que nos crean que las que  dan los no creyentes  para que no creer, o la gente seguirá a los que no creen  y no a nosotros. Esto es lo que está ocurriendo. Dicen los entendidos que la fe no es cuestión de razón, y será así,  pero lo que hoy vemos es que muchos han dejado de creer porque le convence más  lo que dicen los medios de comunicación que lo que dice la Iglesia.  Dicen que hay que predicar con el ejemplo, sí, sí y SÍ.  PERO EN LA SOCIEDAD DE HOY NO BASTA SOLO CON ESO. Si no sabemos explicar con argumentos razonables por qué creemos lo que creemos y por qué hacemos lo que hacemos, el testimonio será un testimonio de ignorantes, y poca gente quiere seguir a los ignorantes, aunque sean muy buenos. El Verbo, (la Palabra) se hizo carne para enseñarnos, y por la palabra hemos conocido nosotros la fe, y sin la palabra no conseguiremos transmitirla. Yo, que no soy experto en esto,  creo que la  fe se transmite con la palabra adecuada al conocimiento de la época, con el ejemplo y con la oración. Enseñar con la palabra exige formación, y la gente hoy percibe  más formación  entre nuestros enemigos que en nosotros, y por eso sigue a ellos y no a nosotros.  ¿No tendremos que cambiar algo en nuestros planes de formación y en nuestra organización para poder llegar hasta los que no van a la Iglesia?     Jesús Hernández Criado

 

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