ACLARACIONES SOBRE LA EUTANASIA Y SU TERMNOLOGÍA

Eutanasia: Es de extrema importancia aclarar qué entendemos   por eutanasia porque según el significado que se dé a este término así su práctica puede aparecer ante la gente como un crimen inhumano o como un acto de misericordiosa solidaridad.
Según el texto del manual de Bermejo y Belda eutanasia es el acto que tiene por objeto terminar con la vida de un paciente con enfermedad terminal e irreversible y que a causa de su sufrimiento pide que le apliquen algo para morir y dejar de sufrir. Las características de la eutanasia son:   Que haya una acción que produzca la muerte inmediata; que esta acción se realice por profesionales sanitarios  a petición  expresa y reiterada del paciente o sus representantes si el paciente carece de capacidad para tomar decisiones; que la petición se haga para evitar el sufrimiento producido por una enfermedad incurable y que este sufrimiento no pueda ser mitigado  por otros medios como los cuidados paliativos.
¿Puede un católico aceptar la eutanasia activa?  Esta es la pregunta que nos interesa a los creyentes católicos. La Iglesia con el papa Francisco a la cabeza afirma que la eutanasia activa "es siempre ilícita" pero admiten que "es moralmente lícito renunciar a la aplicación de medios terapéuticos o suspenderlos" cuando resultan éticamente desproporcionados según el criterio médico. La Iglesia Católica, de acuerdo   a cómo se entiende hoy la doctrina de Cristo no admite que nadie se quite la vida ni que se la quite a otro porque entiende que la vida es obra de Dios y solo a Él puede atribuirse la potestad de darla o quitarla.
Limitación del esfuerzo terapéutico. Sí admite la limitación del esfuerzo terapéutico que consiste en que se retiren o que no se inicien medios terapéuticos encaminados para alargar la vida del paciente cuando el profesional médico considere que dichos medios son inútiles porque solo consiguen alargar la vida del paciente sin posibilidad de recuperación para obtener una mínima calidad de vida.
Aquí cabe preguntarnos: ¿Es inhumano que los cristianos no aceptemos la eutanasia y condenemos a los seres queridos a vivir una vida insoportable por el sufrimiento que tienen a causa de su enfermedad?  Este no es un planteamiento correcto. La disyuntiva no es o eutanasia, muerte rápida, o infierno en vida. No se puede curar todo, pero hay medios para paliar el sufrimiento y debemos recurrir a ellos antes que a la eutanasia.
Muerte digna.   Morir bien es seguramente el deseo más universal. Pero el concepto de muerte digna no es igual para todos. Para muchos la muerte digna es acabar con la vida del que sufre, para otros es morir estando bien atendido y con la aplicación de los cuidados paliativos para mitigar los dolores en lo que la medicina pueda hacer. ¿Y si la medicina no puede eliminarle el sufrimiento? Aquí es donde está la diferencia. Para unos se debe aplicar la eutanasia, (quitarle la vida para que no sufra), mientras que para los creyentes se debe respetar la vida y procurar aliviarle el sufrimiento lo humanamente posible con los medios que la ciencia pone a nuestra disposición.
Suicidio asistido. Se produce cuando se le proporcionan al enfermo los medios necesarios para que acaben con su vida siendo el propio paciente quien se aplica esos medios. En países como Suiza lo consideran legal; en España no. Esto no es eutanasia, y se considera que comete delito quien colabora con una persona para que se suicide.
Cuidados y tratamientos Paliativos: Tanto los cuidados paliativos como el tratamiento paliativo tienen por objeto brindar bienestar a pacientes con una enfermedad grave, procurando que el bienestar sea tanto corporal como espiritual, aplicando para ello los medios que sean necesarios en cada caso. En lo corporal se trata de mitigar el dolor en lo posible y en lo espiritual se tratan problemas emocionales, sociales y espirituales. Cuando los pacientes se sienten mejor en estas áreas, tienen una mejor calidad de vida, que es de lo que se trata en los cuidados paliativos. Muchos que ha pedido la eutanasia dejan de pedirla cuando se le aplican correctamente los cuidados paliativos, y esto es lo que pedimos los creyentes.  
Sedación paliativa. Es también conocida como sedación terminal y se aplica en todos los hospitales. Se define como la asistencia a un enfermo terminal de tratamientos analgésicos que reduzcan la agonía y el dolor del paciente, sin provocar ni buscar la muerte.
Resumen final: Nos parece que este tema de la bioética es muy complejo, tanto por la variedad de casos que pueden darse en la enfermedad como por las diferentes culturas y creencias de los individuos.  Creo    que en todo caso, y en lo que sea posible, deberá prevalecer la opinión del enfermo, a no ser que los conocimientos del médico tengan clara   una solución mejor para el enfermo. Otra cuestión es que en todo momento el enfermo debe tener una información comprensible y completa de su situación para que pueda tomar la opción que se ajuste mejor a sus preferencias. Y cuando el enfermo no tenga ya capacidad para decidir sobre todo esto deberá tenerse en cuenta lo que haya manifestado antes, responsabilidad que recae sobre quienes le representen según sus instrucciones o según las disposiciones vigentes.
Otra cuestión a tener en cuenta por los profesionales es la no violación de los principios fundamentales de la bioética págs. 55 y siguientes de este manual de Bermejo y Belda antes citado.

 

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