¿SON CREIBLES LOS EVANGELIOS?

         Los evangelios son el fundamento de nuestras creencias, ¿pero es creíble lo que se dice en ellos? Muchos dicen que los evangelios son una leyenda que inventaron los primeros cristianos y no pocos piensan que están manipulados por  la Iglesia  Cuando aquí  hablamos de si son creíbles nos estamos refiriendo a si es verdad que lo dicen reflejan la doctrina de ese Cristo del que venimos hablando.

        Si no fueran creíbles todo nuestro fundamento de la fe en Cristo Jesús se vendría abajo y nuestra fe sería falsa. Entonces nos interesa muy mucho conocer si son creíbles los evangelios. Mucho, muchísimo, se ha escrito sobre esto, aunque la mayor parte de los cristianos de toda la vida, al menos en lo que yo conozco, han dado por bueno lo que allí se dice sin más investigaciones, y la gran mayoría de esos que han abandonado la Iglesia lo han hecho sin investigar la vida de Cristo ni la veracidad o falsedad de los evangelios . Muchos de los primero, de los que practican, los han dado por buenos sin más, y muchos de los segundo los han dado por falsos de la misma forma.  

         Siendo los evangelios el fundamento del cristianismo, y habiendo tantos y tantos detractores del mismo en todos los tiempos y en todos los niveles culturales, es lógico que éstos se hayan examinado desde todos los puntos de vista posible para encontrar sus verdades y sus errores. Científicos y especialistas de todas las creencias han investigado sobre ellos, y aunque hay quienes niegan su veracidad, no han podido demostrar que su tesis sea cierta, mientras que los que defienden que son verdaderos han conseguido aportar  pruebas mas creíbles, y esta es la causa de que se hayan extendido por todo el mundo, principalmente por Europa y América,  que es donde se asientan las culturas más avanzadas. Decir que la religión cristiana es una religión de ignorantes es una manipulación  sostenida por aquellos interesados en la desacreditación de esta religión. Entre los cristianos hay gente de todas los niveles culturales: Hay sabios, ignorantes, listos torpes, y gente del montón., como en la mayoría de ellas.  Según las estadísticas la  mitad de los científicos practican o simpatizan con esta religión. 

 Cuando se estudia  un documento antiguo, como es el caso de los documentos que tratan de esta religión,   hay que examinarlos con mucho cuidado, sobre todo cuando no disponemos del original de la de la obra completa, porque sabemos que en la antigüedad la transmisión de la cultura se hacia a base de los copistas ,y con frecuencia metían cosas de su propia cosecha  o interpretaban a su aire lo que no entendían a causa de las deficiencias del original del que tomaban la copia.

         De los evangelios no poseemos los originales, pero tenemos más de 25.000 fragmentos de estos originales, lo que da un buen nivel de credibilidad respecto a los hechos que narran.  Por otra parte estos fragmentos fueron escritos entre los años 60 y   200  d. de C., un periodo relativamente cercano al tiempo en que sucedieron los hechos, y esto garantiza que en ellos no haya invenciones o leyendas distintas de la realidad, porque  sus autores habrían  sido calificados de mentirosos, y sus escritos de ciencia ficción, y sin embargo la gente que conocía los hechos por la tradición directa  siempre tuvieron por verdadero lo que decían los evangelios. 

        Aunque haya alguna variación entre las  copias, son tantas que podemos saber lo que fue escrito por los autores originales con una seguridad enorme, y además, constatar que el paso de los siglos no ha alterado lo que ha llegado a través de estos fragmentos. 

        Un dato más que avala la seguridad textual del Nuevo Testamento  es el siguiente:. Si desaparecieran todos esos 25000 fragmentos, tenemos en los autores del período conocido como patrística más de 36,000 citas del Nuevo Testamento, lo cual permite reconstruirlo en su totalidad, a excepción de 11 versículos. Estos autores son, entre otros: Justino, Ireneo, Clemente de Alejandría, Orígenes, Tertuliano, Hipólito, Eusebio de Cesarea... Todas estas citas están  en un arco de tiempo que no llega a los 300 años de los hechos relatados.

        Otro dato que viene a avalar la credibilidad de los hechos que narran los evangelios es que éstos figuran en varias  fuentes históricas. Tenemos los cuatro evangelios canónicos, los apócrifos, la fuente Q, y documento de las cuevas de Qurnán, amén de que en fuentes históricas y rabínicas se hace mención a esos hechos extraordinarios realizados por Cristo, aunque unos digan que eran bujerías y otros los califiquen de hechos portentosos.

 ¿Puede la Iglesia haber alterado los textos evangélicos para su provecho?

         No falta quien sostiene esto, pero cualquiera que quiera alterar su contenido lo tiene difícil, porque se conservan los escritos de la época y esos están a disposición de los especialistas que quieran examinarlos. Ya hemos dicho antes que estos escritos que se conservan son la garantía de que no ha sido  alterado su contenido.

     ¿Donde se conservan esos miles de fragmentos conocidos que hemos dicho? Gran parte de ellos se conservan en una Biblioteca restringida del Vaticano.   Algún autor que sostiene que la Iglesia ha alterado estos documentos  dice que esa Biblioteca tiene prohibida su acceso a ella, y que hay ametralladoras que impiden el paso. Nada más lejos de la realidad. A esa Biblioteca  puede acceder cualquier investigador de cualquier ideología que acredite que lo es y que tiene capacidad para entender lo que dicen esos documentos. 

 ¿Cómo y cuándo se escribieron los evangelios?

          La opinión más común, sobre las fechas de los evangelios, tal como nos han llegado a nosotros, puede encontrarse en cualquier Biblia o manuales de teología bíblica recientes y serios. La secuencia de su formación fue así: Se cree que alrededor del año 50, (tan solo 20 años después de la muerte de Cristo) se escribieron el Evangelio de Mateo –escrito en arameo- y   la colección complementaria (fuente Q). Hacia el 64 el evangelio de Marcos. En esos años antes del 70, el evangelio griego de Mateo, el de Lucas .y los Hechos de los Apóstoles. Hacia el 90 el evangelio de Juan en su estado actual..

           Es importante resaltar la fecha en que fueron escritos los evangelios, porque cuanto mas cerca estén en el tiempo de la fecha en que ocurrieron los mismos  tanto más difícil resulta su manipulación, porque la gente conocedora de los hechos protestaría contra esa manipulación.

 Investigación actual sobre la veracidad de los evangelios.

           Como acabamos de ver los evangelios fueron escritos hace dos mil años, pero la investigación a cerca  de su autenticidad sigue viva  ¿Tan dudoso está si dicen verdad o es una leyenda fabricada por los discípulos de Jesús o sus seguidores? Durante mucho tiempo ha sido aceptada su veracidad sin discutirla, sobre todo en Occidente. Con el correr del tiempo, y a medida que nos alejábamos de la fecha en que sucedieron los hechos se ha llegado a poner en cuestión hasta la mismísima existencia de Cristo, y al querer recurrir a la historia nos encontrábamos con que los datos históricos sobre Cristo fuera de las fuentes cristianas eran escasísímos. De aquí que F. Estrauss, uno de fundadores de la teoría de que los evangelios y Cristo eran un mito, llegase a escribir en 1835 que “ la historia evangélica sería inatacable si se probase que había sido escrita por  testigos oculares,  o por lo menos por autores cercanos a los sucesos” Pues bien, hoy esa cercanía ya está admitida por prácticamente todos los especialistas, por lo que esto viene a ser una prueba más de su veracidad.

             Desde el principio se admite que los evangelios no pretendieron hacer una biografía de Cristo, sino transmitir sus enseñanzas y su forma de vida.  Dada la importancia que tiene el tema, hoy hay una creciente actividad investigadora a cerca de la vida de Cristo y del medio en que vivió, y esta actividad no se limita a la critica de las fuentes literarias, sino que se emplean toda clase de métodos modernos para  acercarse al Cristo de Nazaret desde el punto de vista de la arqueología, la sociología, la antropología cultural y la economía de la época. 

             Autores hay que iniciando estas investigaciones para demostrar su falsedad se convirtieron al cristianismo, como es el caso de  Anthoni Flew, del que hablamos en nuestra Sección de Temas Varios, o como podría ser el caso de  otros  ateos que al convertirse al cristianismo se han dedicado a estudiar a fondo la veracidad de las fuentes de  las creencias cristianas.

             Los investigadores actuales sobre Jesús forman un ejército de especialistas de todas las ramas del saber y están desparramos por todo el mundo, especialmente por Estados Unidos y Europa. Creer que el cristianismo es una religión de ignorantes  y que sus creencias  carecen de fundamento lógico no es más que un estereotipo tomado de la mucha gente sencilla que milita en el cristianismo, y que por su nivel económico no ha tenido acceso a las fuentes del saber, pero la verdad es que además de este ejercito de gente sencilla también militan en el cristianismos gentes destacadas de todas las ramas del saber.

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