VIDA ASCENDENTE DE SALAMANCA
            Suplemento mes de Diciembre  2019
                                   Por Jesús Hernández Criado
                                           TEMA 3. 
             REFLEXIONES SOBRE NUESTRA EXISTENCIA

¿Qué somos los hombres? 
Unos nos definen como un conjunto de millones y millones de átomos que funcionan unidos por el cerebro por medio de reacciones químicas y que estos átomos un día se desparramarán e irán a formar parte de otros cuerpos. La materia, dicen, ni se crea ni se destruye, se transforma.
Otros dicen que somos reacciones electroquímicas que se producen en el cerebro y que funcionan como la  mecánica cuántica, y esta es la que hace que seamos únicos  e irrepetibles.
Estas definiciones parece que solo tienen en cuenta la materia del cuerpo ¿Pero solo hay materia en el hombre? La idea generalizada es que en el hombre se observa que hay algo más que materia. Por eso  otros, desde otros ángulos del saber, nos definen  como seres racionales  que  poseen una serie de capacidades mentales que nos permiten pensar, inventar, crear, aprender, enseñar; utilizar sistemas de signos complejos como el lenguaje y las matemáticas, así como concebir, trasmitir y aprender ideas abstractas.
El hombre considerado así se dice que es un ser racional compuesto de materia, espíritu. y racionalidad, esta trilogía (materia, espíritu y racionalidad) es la que nos hace  ser seres diferentes a todos los demás; nos hace ser persona, distintas a todos los demás seres de la creación.
El hombre así es un ser de la naturaleza pero al mismo tiempo, la trasciende. Comparte con los demás seres naturales todo lo que se refiere a su ser material, pero se distingue de ellos porque posee unas dimensiones espirituales que le hacen ser una diferentes.
¿De dónde venimos? ¿quién nos creado?
¿Es el azar el que nos ha dado la vida o es alguien con inteligencia? Esta pregunta hace unos años no tenía sentido hacérnosla, al menos aquí en nuestra cultura Occidental. Todos sabíamos que Dios es el autor de todo lo creado y por lo mismo el creador de nuestro cuerpo y de nuestra vida, pero hoy las cosas han cambiado. Con los nuevos conocimientos de la ciencia existen dos teorías enfrentadas  sobre la creación del mundo, el creacionismo que sigue defendiendo que Dios es el autor de la vida, y el evolucionismo que fundándose en los conocimientos científicos asegura que la creación es fruto de evolución impulsada por los procesos naturales de la vida vida.
Ahora tenemos que elegir entre una de estas dos opciones: O elegimos que es Dios el autor de nuestras vidas, o elegimos que procedemos del azar del evolucionismo.  Si elegimos a Dios cabe pensar que como ser inteligente nos haya creado para algo; los seres inteligentes cuando hacen algo es con algún fin, no es lo normal hacer algo para nada. Si elegimos que procedemos de la materia por azar entonces no podemos esperar que nuestra vida tenga un fin concreto, ni podemos esperar que haya vida más allá de la muerte del cuerpo.
Es evidente que elegir una  u otra opción va a marcar nuestra existencia en esta vida y en la otra, si la hay, y bien examinado el problema tenemos muchos indicios ciertos para creer que la hay (búscalos y los encontrarás).No se trata de decir yo creo que… y tu crees…, y cada cual puede creerlo que quiera; algo más serio que todo eso. El que cree lo que realmente es,  ese está en lo cierto, el que cree lo que no es está en  el error, y los errores se pagan, y más si son culpable, y son culpables cuando tenemos culpa por no buscar la verdad.
Posiciones hoy frente al creacionismo 
Hoy existen diversos tipos de creacionismo según la interpretación que den a las lecturas del Génesis. El cristianismo clásico, por ejemplo, no acepta la teoría de la evolución biológica y, especialmente, lo que se refiere a la evolución humana, además de las explicaciones científicas sobre el origen de la vida. Este rechaza todas las pruebas científica (fósiles, geológicas, genéticas, etc.). El creacionismo clásico es de origen cristiano y hace una interpretación literal de la Biblia y se sostiene la creación del mundo, los seres vivos y el cataclismo del Diluvio Universal tal como está descrito en el Génesis, sin pretender concretar de manera científica el origen de las especies. Otros tipos de creacionismo más modernos tratan contemporizar los conocimientos sobre el evolucionismo con las Escrituras de la Biblia utilizando diversos tipos de argumentos, unos para atacar las partes débiles del Evolucionismo y otros para reforzar las Escrituras con nuevas  interpretaciones.
Posición de la Iglesia católica ante el creacionismo
La Iglesia católica rechaza hoy una interpretación literal de los primeros capítulos del Génesis y, como siempre, sostiene que para la interpretación de las Sagradas Escrituras  hay que atender más al mensaje  que pretenden  transmitir en su conjunto que a textos aislados de alguna de sus partes.
Nota: Continuaremos con estas reflexione en el próximo número. Nuestra pretensión es tratar de encontrar la forma de obtener el mayor provecho posible de  nuestra existencia

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